Sobre la inauguración del nuevo edificio del Instituto

Ha llegado a nuestras manos el primero de los monográficos que el Diario La Rioja editará este año con motivo de la celebración de su 120 Aniversario (1989-2009). Vaya por delante nuestra felicitación a esa entidad  por tan grande acontecimiento.

El hecho es que hojeando sus diferentes páginas nos hemos encontrado con la referencia que se hace en el año 1897 del acto de  inauguración, celebrado el día 16 de Septiembre del citado año, de la Primera Exposición Regional de Agricultura, Industria y Bellas Artes y, también, de la inauguración oficial del nuevo edificio del Instituto de Segunda Enseñanza de la capital, en cuyas nuevas dependencias se hallaban instalados los diferentes expositores.

La referencia del acto de inauguración de la citada Exposición también consta en la Memoria del Instituto de Segunda Enseñanza,  leída por el Secretario del Centro don Roque Cillero Plágaro en la inauguración oficial del curso 1897 a 1898 y que tiene lugar en esa mismas fechas de Septiembre de 1897 en el Salón de la Excma. Diputación Provincial, cedido al efecto.

 “ … es harto bien fundada nuestra esperanza de que el Instituto quedará instalado en el edificio que con este fin construye el Estado en esta ciudad. En los espaciosos locales de este edificio se celebra actualmente la Exposición Regional en que la provincia de Logroño da tan gallardas muestras de sus adelantos. Al recorrer las variadas instalaciones que ocupan aquellos locales, el público no podía menos de mostrarse sorprendido, viendo cuan adelantadas se hallan las obras del Instituto, gracias, sin duda alguna, al meritorio celo de la Junta Inspectora de dichas obras y a la actividad é inteligencia del contratista de las mismas, D. Isidro Bergasa. Y si lo pasado puede darnos alguna luz con que vislumbrar en lo porvenir, de esperar es que de hoy en un año podamos celebrar en el amplio Salón de actos públicos de aquel palacio de la enseñanza la apertura del curso de 1898-99”

 En ningún momento, sin embargo, se hace referencia en esa Memoria al acto de inauguración oficial del nuevo edificio, como se cita en el monográfico de La Rioja, y dada la minuciosidad con la que el señor Cillero viene utilizando en el relato de sus diferentes Memorias, a lo largo de su trayectoria como Secretario del Centro, nos parece extraño que obviara esa noticia cuando era tan esperada para el devenir del propio Centro.

 En el acto de inauguración del curso 1899-1900 se dice que: “En los primeros meses del que ayer acabo (el curso) concebimos la esperanza de haber inaugurado el de 1899 a 1900 en el edificio de nueva planta erigido en esta ciudad con destino a Instituto y Escuela Normal de Maestros. Porque las obras primeramente proyectadas estaban casi concluidas; las adicionales, en sentir de los peritos, no exigían mucha labor ni mucho tiempo; y todo esto, unido a nuestros vivos deseos de salir pronto de las estrecheces de aquellas aulas en que provisionalmente se dan las clases del Instituto, era motivo para que confiásemos en que la presente solemnidad se hubiera celebrado en el salón de actos del edificio nuevo. No ha sido así a causa de no hallarse éste dotado del material fijo de enseñanza que requiere; pero, habiéndose celebrado en 20 del mes último la subasta para la construcción de aquel material, el término de nuestras ansiedades está cercano, puesto que, sin duda alguna, a no mediar imprevistos acontecimientos, en el curso siguiente al que hoy va a comenzar, y quizás antes, ha de hallarse el Instituto establecido en su propio domicilio, donde con holgura podrá satisfacer las necesidades de la enseñanza.”

 El 2 de agosto de 1900 la Subsecretaria de Construcciones civiles le comunica a la Junta de Obras del Instituto que una vez realizada la recepción definitiva del edificio se autoriza a hacer entrega, en la parte que le corresponda, al Director del Instituto General y Técnico de Logroño, que así se denominaba entonces.

 Sabemos, por diversas fuentes que Don Antonio Jimeno Caridad toma posesión  de la parte que le correspondía del edificio el 14 de Septiembre de 1900 así como que el acto de Inauguración del curso 1900-1901 es el primero que se celebra en el Salón de Actos del nuevo edificio, acto en el que el señor Cillero viene a hacer agradecimientos expresos en la lectura de la memoria correspondiente al curso anterior.

 “ … gratitud profunda hacia las personas que han contribuido a que Logroño se adorne con un amplio edificio en donde la enseñanza pueda vivir con el decoro que le corresponde. Gratitud  profunda siente el Claustro de este Instituto por los beneficios que el establecimiento recibe con el nuevo aposento que se le destina, y, en nombre de aquel, doy las gracia al Excmo. Sr. D. Práxedes Mateo Sagasta, que a los grandes favores a esta ciudad dispensados, ha juntado el nuevo de hacer que aquel estrecho y vetusto edificio que ocupaba el Instituto, se transforme en anchuroso palacio de enseñanza; a su sobrino el Excmo. Sr. D. Amós Salvador y  Rodrigañez, que con su tío a coadyuvado poderosamente a la obra dicha, al Excmo. Ayuntamiento de Logroño, que, en cuanto estaba en su mano, ha facilitado la construcción del edificio; al Excmo. Sr. Marqués de San Nicolás y a D. Vicente Infante y Solórzano, los cuales, ya como sucesivos Presidentes de la Corporación Municipal, ya como individuos de la Junta de Obras, ya como particulares, no han omitido diligencia alguna conducente a que la 2ª enseñanza tenga casa propia y decente.”

 De la Memoria del curso 1898-1899 podemos deducir que el edificio estaba prácticamente  concluido en el momento de su lectura, en Septiembre de 1899, pero ya se cita que a falta de algunas cuestiones adicionales y de la dotación de los materiales de enseñanza necesarios para el funcionamiento normal de las actividades educativas. De la comunicación de la Subsecretaría de Obras se deduce que la recepción definitiva del edificio se hizo con anterioridad al mes de agosto. De la Memoria del curso 1899-1900 se conoce la exactitud de la toma de posesión de las instalaciones, por parte del Instituto,  el 14 de septiembre de 1900. En cualquier caso todas estas fechas son muy posteriores a la del 16 de septiembre de 1897 en que se data la inauguración oficial del Edificio en el trascurso del acto de inauguración de la Exposición Regional que se celebra en las dependencias del nuevo edificio.

La pregunta que se nos plantea es: ¿Se inauguró el Edificio tres años antes de la recepción definitiva de las obras y de su ocupación por el Instituto General y Técnico de Logroño?

Hemos acudido a las fuentes del propio monográfico de La Rioja y nos hemos encontrado con la reseña que se hace el día 17 de septiembre de 1897.

 Bajo el titular de “EXPOSICIÓN REGIONAL, INAUGURACIÓN” se narra lo acaecido desde las once de la mañana del día anterior en que la Corporación Municipal y diferentes Comisiones invitadas salen desde el Consistorio en dirección al grandioso edificio destinado a la exposición donde serán recibidos por la Junta de Gobierno.

 Así, se dice que, en el Salón en que tenía lugar el acto, el Gobernador abrió la sesión dando la palabra al señor Sengariz, Alcalde de la ciudad,  quién hizo referencia a la iniciativa de su antecesor el señor Infante como precursor de la Exposición Regional y expresó agradecimiento a los señores Marqués de San Nicolás y Don Miguel Salvador , entre otros, por sus trabajos conducentes a la realización del evento y a los distintos industriales expositores. Lamentándose de que la exposición sólo fuera a mantenerse un mes abierta se congratulaba de que posteriormente quedaría, al menos, el recuerdo de la obra bien hecha y, sobre todo,  el Instituto de Segunda Enseñanza, templo de Minerva y otras muchas obras encargadas debido al trabajo de hijos predilectos de la ciudad como los señores Sagasta y Salvador dejando a este último, presente en tal acto, en el uso de la palabra.

 El Señor Salvador aprovechó para hacer un saludo extensivo a todos los presentes en nombre del Señor Sagasta,  que faltaba al acto por hondas desgracias familiares y otras causas y haciendo mención del seguimiento estricto que aquel había hecho del devenir de las obras del edificio.

 Confesando que el discurso lo había hilvanado en el trayecto realizado, momentos antes  en la comitiva desde el Ayuntamiento,  se refirió a una poesía de Victor Hugo en la que un matrimonio joven que deseaban de manera frenética dedicarse el uno para el otro, la Providencia les concede un nuevo ser pero enseguida la muerte se lo arrebata sumiéndoles en el dolor.

 El padre, contaba el señor Salvador, intentaba consolar a la madre  esperanzándola en el hecho de tener una nueva criatura y reclamando en su petición que: ¡al menos sí fuera un hijo!. Al poco tiempo llegó el fruto deseado y fue un hijo pero la madre sólo tenía recuerdo para el hijo fallecido. El nuevo hijo le susurró un día al oído: “mamá no se lo digas a nadie, soy yo”. Arrebolada de placer, le estrechó en su seno y pasó de la mas grande desesperación a la dicha más completa.

 El señor Salvador siguió su discurso  confesando que lo mismo que al hijo del poeta le sucedía a él al recordar el Instituto antiguo, donde aprendió las nociones fundamentales de las Ciencias y las Letras, donde había estudiado su hermano, su amigo mas cariñoso, su padre y otro segundo padre que le trajo a la vida política y a quien debía lo que era.

 Tan grande había sido su tristeza por la perdida de aquel edificio, como el de la madre por el hijo muerto. Y a pesar de que la razón le decía que el  nuevo edificio era mejor que aquel por múltiples motivos, manifestaba que siguió en su tristeza hasta que al poner los pies en la primera escalinata del nuevo edificio oyó que le decían al oído: ”Tonto, soy yo, el instituto antiguo”. Así como aquella madre, dijo haber pasado de la tristeza a la alegría.

 A continuación de unos nutridos aplausos se pregunto: ¿Qué es esta exposición? Y desgranó lo que venía a comprender la Agricultura, las Bellas Artes y el Comercio. Agradeció a Don Carlos, hijo del Ministro Grisard, presente en el acto, los desvelos de su padre para el levantamiento de tan suntuoso edificio y terminó diciendo que le hubiera gustado presentar en la exposición  un producto de su propio corazón en agradecimiento a su pueblo.

 Tras otro nutrido aplauso del respetable, se cita en la reseña del periódico que el Gobernador civil declaró abierta la Exposición. La banda de Bailen ejecutó preciosas composiciones en el vestíbulo de los salones de Bellas Artes y Vinos y gran número de niños entonaron canciones acompañadas por la orquesta que dirigía el Director de la Academia Municipal, Don Ildefonso Moreno.

 Y, a la vista de la reseña citada,  venimos a preguntarnos: ¿Qué se inauguraba en aquel acto? ¿La Exposición Regional? ¿La Exposición Regional y el nuevo edificio? ¿No se iría “por los cerros de Úbeda” el señor Salvador en su discurso?

 Lo cierto es que no nos consta en ninguna fuente conocida que hubiera un acto de inauguración del nuevo Edificio y esto tampoco nos cuadra.

 Logroño, 16 de Enero de 2009

Fernando Ramón Blanco Martín

Profesor/Bibliotecario en el IES Práxedes Mateo Sagasta

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